Gloria, la hermana de Byron, encuentra una muerte trágica en prisión, y Byron cree que su esposa Celeste tuvo la culpa. Así, el amor que sentía por su esposa se transforma en un odio feroz. Durante los siguientes cinco años, Byron destruye sin piedad el cuerpo y el alma de Celeste, hasta el día en que se entera de su muerte. Solo entonces, al recibir la noticia, la culpa y el arrepentimiento lo invaden por fin.