En su vida anterior, Elia alimentó con su propia sangre al dragón carmesí Lucien, ayudándolo a ascender al trono de líder. Su hermanastra Cecilia, en cambio, eligió al dragón negro Regar y atravesó innumerables penalidades. Consumida por la envidia, Cecilia manipuló a Lucien para que juntos acabaran con la vida de Elia. Al renacer, Elia no quiere repetir los mismos errores y elige al dragón negro Regar. Sin proponérselo, rompe el sello que lo aprisionaba y descubre que él es, en realidad, un príncipe de los dragones.