Tras perder a mis padres, me mudé con la tía Jumi, mi madrina. Crecí rodeada de su amor y cuidado, y también del de los hermanos Sonu, sus dos hijos, hasta que llegué a creer que algún día me casaría con uno de ellos. Pero todo cambió cuando Gabin, la hija de la criada, se mudó a la misma casa. El hermano Sonu al que más amaba me destrozó el corazón, y cuando me fui... ellos salieron a buscarme como locos.