Shen Yuanyuan despierta en el cuerpo de una princesa de 200 jin casada para ahuyentar la mala suerte. Su único objetivo es ganar dinero y conseguir el divorcio, pero el príncipe de rostro frío pasa de mostrar desprecio a perseguirla cada día: «La plata es tuya, y yo también; ¡el divorcio ni lo sueñes!»