Su Yan viaja accidentalmente a la antigüedad y hace todo lo posible por regresar a la era moderna, pero fracasa una y otra vez. El príncipe Duan malinterpreta sus intentos y cree que la protagonista está perdidamente enamorada de él. Desde entonces, el príncipe Xiao Zhi cambia por completo y presta cada vez más atención a Su Yan, lo que provoca situaciones muy cómicas y aún más malentendidos. Su Yan, que al principio no temía a nada ni a nadie, termina por encariñarse y no querer marcharse.