103 reglas familiares no logran controlar a dos pequeñas, pero sí construyen mucho amor. La hermana de 9 años critica con calma, la de 4 años se mete en líos con inocencia, papá impone reglas y termina refutado, mamá controla todo con dulzura. Las reglas aumentan una a una, los días se vuelven más cálidos. Resulta que la mejor educación no son las reglas, sino la compañía; la mejor familia no es perfecta, sino estar juntos. Peleas y risas, todo es felicidad.