En la noche de su boda, Evelyn encuentra a su esposo Alfa, Lucian, en la cama con Celeste, su mejor amiga. Mientras él la llama cazafortunas, su teléfono se ilumina: su madre ha muerto. Minutos después, Evelyn pierde al hijo de Lucian, y él se marcha a una fiesta. Marcada como mentirosa y atrapada por el Vínculo de la Luna, se ve obligada a servir a la mujer que le robó la vida. Pero una marca de Luna nunca sangra sin motivo. En el banquete de los ancianos, la herida de plata de Evelyn revela la verdad: Lucian abandonó a su Luna embarazada. Ahora ella romperá el vínculo, enterrará sus mentiras y tomará la manada que él creía suya.