Jiang Youxia sabía que no le quedaba mucho tiempo de vida, así que creó con sus propias manos un robot de aspecto idéntico al suyo y lo programó para obedecer siempre a su esposo, Shen Jingze, y proteger a su hija. Sin embargo, tras la muerte de Jiang Youxia, su alma quedó atrapada dentro del cuerpo del robot, y tuvo que ver impotente cómo Shen Jingze traía a su amante a vivir en la casa como si fuera la dueña, maltrataba a su hija y la humillaba de todas las formas posibles. En ese momento, Jiang Youxia comenzó a arrepentirse de su decisión.