El padre de Jane Abbott está muriendo y solo ella está capacitada para operarlo y salvarle la vida. Pero Jane está atendiendo al perro de su primer amor. Acusa a su esposo, Daniel Vance, de fingir la emergencia y dice que volverá mañana para el cumpleaños de papá. Al día siguiente, Jane compra regalos mientras la familia prepara el funeral. Al ver las flores fúnebres en la puerta, entra en pánico...